Una fiesta desafortunada_Josué Fernando Vargas Camacho_1B
Era una mañana del 2015, específicamente el día 14 de julio. Esas fechas
eran de vacaciones, por lo cual era perfecto para planificar una fiesta para la
noche. Dos jóvenes de tercero de prepa organizaron todo para una fiesta de
locos, este evento consistía en rentar un local grande e invitar a muchas
personas para mucha más diversión, o eso pensaban ellos.
La organización se terminó de completar en 1 semana, quienes iban a ir,
lo que tenía que
pagar cada quien, a qué horas iba a ser, y que local iban a rentar.
Todos los que querían ir a la fiesta se comenzaron a poner de acuerdo a
qué horas se iban
a reunir para la gran festividad de reencontrarse. Para esto pusieron
pros y contras de ir
en la noche y en la mañana a sí que se pusieron manos a la obra, y se
comenzó una
votación. El horario se quedó de 8 de la noche a las 4 de la mañana,
lamentablemente con
este horario no pudieron asistir todos ya que a unos les regañaban por
estar tan tarde en
una fiesta.
El local que rentaron era una casa en la playa, era algo grande y estaba
cerca de la orilla del mar, ademas, eran lindas las vistas.
Todas las personas que iban a asistir a la reunión comenzaron a ver
cuanto dinero iba a
traer cada quien, para así llevar el dinero un día en específico y así
tener ya todo
preparado, para tener listas las sabritas, el refresco, el alcohol, el
ponche, etc.
Cada uno fue como quiso de acuerdo con su vestimenta, unos fueron
elegantes para hacer
la gracia, y otros fueron de vestir normal o casual, ya que estaban en
la playa.
Los olores en la fiesta eran agradables, se podían oler un montón de
perfumes muy
buenos, se olían las frituras, las comidas y cuando una persona salía al
exterior se podía
oler el mar. El alcohol y el ponche se presenciaba en las mesas, la
vista era
hermosa, por dentro del local era una casa hermosa, con un blanco en las
paredes que
parecía el blanco de las nubes, la música estaba fuerte, y solo se
podían escuchar dos
cosas, una era el regatón que ponían en las bocinas, y otro era el
hablar de todas las
personas.
Todo era pasárselo muy bien y todo, pero paso algo inesperado, algo de
horror que nadie
quisiera recordar…
Ellos estaban muy felices, en total eran unas 65 personas en esa fiesta,
eran muchas, pero
esa alegría cambiaria después de unas horas ya que ahí se encontraba
alguien llamado,
Pedro, el callado del salón.
Gracias a ese nombre, ya todos sabían quién era este sujeto, que hacía,
y era muy conocido por todos ahí en la fiesta, y la verdad era de extrañarse
que fuera a esa fiesta ya que él, normalmente siempre era una de las personas
más tranquilas del salón, no hablaba con nadie, no se juntaba con nadie, y no
hacía nada con nadie, solo había hablado con una sola persona, que curiosamente
no estaba en esa fiesta. Ya con toda esa información era intuitivo lo que iba a
pasar, pero todos esos tontos de esa fiesta no sospecharon nada, era más que
evidente de que algo malo iba a pasar, se sentía en el ambiente.
Todos estaban en su mundo, excepto uno, llamado Hermenegildo, el sí
intuyo lo que iba a
pasar, él ya estaba preparado desde que vio a Pedro, así que agarro un
cuchillo y se lo
guardo con cuidado en su mochila y siempre mantuvo su mochila a la vista
por cualquier cosa.
Después, unos gritos de una mujer sonaron en toda la casa de la fiesta,
fue un grito
muy fuerte. Todos se asustaron, el miedo les recorria por todo el
cuerpo, no
sabían que estaba pasando, por lo cual se adentraron a investigar 3
personas.
Se fueron donde se escuchó el grito, pero no vieron nada, y después,
¡Pammm!
Un balazo se escuchó, uno de los que fueron a explorar había
muerto,
por lo cual todos se espantaron más.
Luego, se escucharon 2 disparos consecutivos, y después, todos
comenzaron a correr, era
un alboroto todo eso. ¿Cómo algo tan tranquilo pudo caer en algo
ruidoso? ¿Cómo algo
tan divertido se había convertido en algo muy traumante?
Fue terrible ese suceso, los que se pudieron esconder lo hicieron, los
que no
pudieron, solo…Murieron… Lamentablemente.
Pero en un momento todos los disparos se detuvieron, ¿qué había pasado?
Vaya, pero si
era nuestro héroe, HERMENEGILDO, él era quien tuvo un valor del tamaño
de 10 planetas
del tamaño de Júpiter, de lanzar un cuchillo de tanta fuerza y de tanta
precisión que de
un solo cuchillazo había penetrado en cráneo de Pedro. Él era un héroe,
pero duro poco
ese momento y ese silencio, porque a quien le había hablado Pedro, a la
única persona a
quien le hablo Pedro, fue quien le ayudo a hacer esa masacre, así que
entro en acción, él hizo
explotar una bomba con un francotirador que ya tenían planeado por
si las cosas salían mal.
El posicionamiento de este francotirador por desgracia nunca fue
revelado, lo unico que se sabe es que el disparo fue desde muy lejos.
Este suceso fue traumante para los que sobrevivieron, que solamente
fueron 3 personas,
dichas personas fueron: María Rosalía del Callejo Torres, José Enrique
de la Cruz Palma y
Hermenegildo Armando paredes De la Cruz, y esas 3 personas fueron muy
mal heridas.
Hermenegildo, se culpó así mismo por no haber hecho algo para que no
murieran casi
todos, pero verdaderamente él no podía hacer nada, ya estaba todo
planeado de una
forma muy fría…
Nieta -hay no abuelo, es muy perturbadora esta historia.
Nieto – si abuelo, ya no podremos dormir.
Abuelo – jajá niños, si van a poder dormir, ahora denme un beso y vayan
a la cama.
Nietos – ok abuelo Pedro, buenas noches.
Fin…
Relato contado



Saul Echeverria García 1 A
ResponderEliminarFortalezas:
Me gustó que el acontecimiento no fuera paranormal, además del remate del abuelo.
Áreas de oportunidad:
Siento que fue muy corta la historia y se pudo sacar un poco más de provecho.
Consejos:
Buscar como alargar tus futuras historias, pues está es buena pero dura poco.