Misterio en casa_Por Jessica Sauma González_1°B

 Misterio en casa



Laura se mudaba de nuevo. A su madre le encantaba la restauración, así que su pasión por las casas antiguas empujaba a la familia a llevar una vida más bien nómada. Era la primera noche que dormían allí y, como siempre, su madre le había dejado una pequeña lampara encendida para espantar todos sus miedos. Cada vez que se cambiaban de casa le costaba dormirse.

La primera noche apenas durmió. El crujir de las ventanas y de la puerta la despertaba continuamente. Pasaron tres días más hasta que empezó a acostumbrarse a los ruidos y empezó a descansar. Una semana después, en una noche fría, un fuerte estruendo la sobresaltó. Había tormenta y la ventana se había abierto de par en par por el fuerte viento. Presionó el interruptor de la luz, pero no se encendió. El ruido volvió a sonar, esta vez, desde el otro extremo de la habitación. Al levantarse sintió una extraña presión en la cabeza y los ojos se le pusieron en blanco, empezó a caminar hacia su closet sin ser consciente de sus pasos y sin sentir su cuerpo, al llegar hasta el empezó a rasparlo con sus uñas escribiendo números que no significaban nada para ella.

Al día siguiente su papá se dirigió a su cuarto en la mañana para despertarla y se sorprendió al encontrarla tirada en el piso junto a un closet lleno de números. El señor no entendía nada, al acercarse a ella noto que sus uñas estaban llenas de aserrín y las yemas de sus dedos estaban sangrando. Rápidamente pego un grito.

- ¡Sara! -

Rápidamente su esposa llego preocupada al escuchar tal grito. Y al ver a su hija tirada, pregunto.

- ¿Qué ha pasado? -

- No lo sé, llegue al cuarto y ella estaba inconsciente y con los dedos sangrando - contesto el hombre.

- Hay que llevarla rápidamente a un hospital - contesto la madre con voz temblorosa y sus ojos llorosos.

Antes de partir el padre le tomo una foto a los números que se encontraban en el closet.

En el hospital los doctores comentaron que el aserrín en las uñas y las yemas sangrientas era obviamente por las rayaduras que había hecho en el closet de madera, pero no pudieron dar una razón especifica de porque Laura se había desmayado, pero les dijeron a los padres que le hicieron unos estudios y encontraron que esa noche su hija había tenido una extraña actividad cerebral que nunca habían visto.

Cuando Laura despertó no recordaba nada de lo sucedido, le hicieron unos últimos estudios para saber si ya estaba bien y poder salir del hospital, y le dieron un medicamento.

Al regresar a su casa ya era de noche y se acostaron a dormir. Laura durmió en el cuarto de sus padres para que la mantengan vigilada, en la madrugada los padres se despertaron porque escucharon ruido y encontraron a la pequeña convulsionando rápidamente la madre se paró para prender la luz y esta se encendió y unos segundos después empezó a parpadear, luego escucharon el chillido de la puerta al abrirse y vieron una sombra, aparentemente de un hombre. Al ver esto el padre cargo a su hija, tomo a su esposa de la mano y salieron corriendo.

Volvieron al hospital y otra vez los doctores no encontraron respuestas para los problemas de Laura.

La familia después de lo sucedido se mudó a otra casa y las cosas anormales que le sucedían a Laura pararon.

Un mes después el padre estaba leyendo el periódico y encontró una nota de una mujer que falleció en la misma casa de la cual ellos se habían mudado. Seguía pasando el tiempo y salían más noticias sobre casos de personas muertas donde no se sabía si eran suicidios o asesinatos, sucedidos en esa casa, lo cual no se les hacía muy raro a los padres después de lo que ellos pasaron en ese lugar.

Un día el padre estaba revisando su celular y encontró la foto de los números que su hija había rayado en el closet, a lado de él se encontraba un periódico el cual contenía una nota de un niño fallecido que, de igual forma había sucedido en la casa donde ellos vivían. El hombre empezó a leerlo para ver si algo se relacionaba con los numero que había escrito Laura, al encontrar una coincidencia el padre hizo un gesto de sorpresa y con su mano izquierda empezó a acariciar su barba.

 Él había descubierto que la fecha del asesinato estaba entre los números que su hija había escrito, rápidamente busco en internet las muertes anteriores para saber si coincidían con los numero que estaban antes de los que se había dado cuenta que eran la fecha del reciente; y efectivamente, los números que su hija había escrito eran las fechas de las muertes que pasaron y las que faltaban por suceder.

Rápidamente el hombre le mostro el descubrimiento a su mujer y juntos decidieron ir a la estación de policía para anunciarlo. Lo policías no les creyeron y los tiraron a locos, pero la pareja no se rindió y logro que la policía vaya a la casa en la fecha del siguiente homicidio.

Los policías pasaron el día estacionados en un auto frente a las casa, al caer la noche escucharon unos gritos que venían de la casa, rápidamente entraron armados y subieron al cuarto de donde venia el ruido.

Al entrar encontraron a un adolescente que estaba aporreando su cabeza contra la pared y tirada en el piso una mujer que había sido apuñalada en el abdomen por ella misma y había escrito en la pared con su sangre: LARGUENSE.

Los policías vieron la sombra de un hombre parado en la puerta, muertos de miedo detuvieron al muchacho, cargaron a la mujer y los llevaron al hospital.

Cuando llegaron al hospital metieron a los dos heridos a cirugía, la mujer no sobrevivió, pero el muchacho si, y al despertar no recordaba nada y no sabía porque había intentado suicidarse.

Los policías restringieron la entrada a esa casa y poco tiempo después fue demolida, pero todavía no se permitía el paso al terreno donde estaba, porque no se sabia que podías encontrar ahí.

 


Comentarios

  1. Muy buen video, me gustó mucho el como lo cuentas, me hubiera gustado que tengas más interacción, como mover tus manos o algo así, pero todo lo demás está muy bien :)))

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