Mi Maldición_Ana Cecilia Arana Ruiz_1°B



Desde pequeña mi fobia hacia los payasos era grande, no podía ver uno por que me alteraba.

La familia de parte de mi mamá siempre ha estado metida en la brujería, hay una maldición en ella que trata de que cada tercera generación siempre te seguirá algún tipo de criatura maligna.

A la edad de 5 años recuerdo a ver visto un payaso en mi habitación, yo estaba coloreando cuando de pronto escuche un tarareo, levante mi vista y vi a un payaso sentado en mi cama mientras tarareaba, yo me asusté mucho que grite no obstante mi grito fue detenido, sentí como si una mano me tapaba la boca pero no había nada, el solo me miro a ver, recuerdo que su vestimenta era negra, su cara estaba pintada de color blanco, amarillo, azul y de sus ojos descendían lágrimas de sangre secas, sonrío, sus dientes parecían colmillos, estaba muy asustada que ya no sabía cómo reaccionar, el solo se acercó, me tocó la cabeza y me dijo en un susurro:

-Me tengo que ir, pero nos volveremos a ver-

Y desapareció, yo solo lloré desconsoladamente hasta que entro a mi habitación mi madre y me abrazó, le dije lo que paso sin embargo solo me dijo: "fue nada más una pesadilla"; desde ese día empecé a tener pesadillas donde aparecía ese payaso, algunas veces lo veía de lejos observando me y de la nada desaparecía, aprendí a vivir con la sensación de ser observada todo el tiempo y de ver a ese payaso.

Cuando cumplí 15 años, el mero día de mi cumpleaños, en mi fiesta, apareció, yo me había quedado aterrada que empecé a gritar, sentía que me faltaba el aire, el solo se reía mientras me decía que me calmara pues no me haría daño, pero lo raro era que todas las personas parecían estar congeladas, nadie me podía ayudar, de pronto vi como el payaso se acercó al chico que me gustaba, saco lo que se consideraría una espada y le cortó la cabeza, yo me quedé paralizada, mi cuerpo no reaccionaba, no podía ni gritar solo podía seguirlo con la mirada, vi como se acercaba a otros chicos mientras le cortaba sus cabezas, en total fueron 4 chicos a quienes le cortó su cabeza, se acercó a mi, y me susurro cerca de mi cara:

-Lo siento por eso pero era necesario, tu eres mía, no podía dejar que otros chicos se te acercarán con otras intenciones-

Me sonrío y se empezó a reír al momento que cambie mi expresión a una aterrorizada.

Lo vi irse mientras arrastraba la espada y todo volvió a la normalidad, la gente se descongelo no obstante de hacerlo se empezaron a escucharse los gritos de terror, todos salieron corriendo del lugar, yo solo caí al suelo haciendo un sonido estruendoso mientras lloraba, estaba aterrada no sabía que hacer, si se lo decía a alguien me tomaría por loca así que solo guarde silencio mientras lloraba a mares, la policía llegó al igual que las ambulancias, a mí me tuvo que sacar mi padre cargada ya que mis piernas no me funcionaban, quedé impactada con lo que vi y con lo que me dijo el payaso.

Aun teniendo en mente que nadie me creería tuve el valor de decirle a mis padres lo sucedido, mi padre solo volteo a ver a mi madre quien se encontraba al parecer unas cuentas, cuando había terminado me miro a ver espantada y lo que me dijo me había dejado un escalofrío de lo peor:

-Hija como sabrás en la familia hay una maldición- yo solo asentí- y esa maldición va por cada tercera generación- yo no entendía el punto que mi madre quería llegar.

-Lo que quiero decir es que tú eres la tercera generación-

En ese momento sentí que mi mundo se empezó a caer en pedazos, y todo empezó a encajar, todo lo que me pasaba cobro sentido, empecé a pensar en una solución para romper la maldición sin embargo al no saber que hacer me empecé a alterar, mi madre me dijo que me tranquilizára.

-Hija, cada maldición es diferente, nadie sabe cómo será o que te pasará, y no se puede romper la maldición- cuando escuche lo último casi me desmayo.

Después de ese acontecimiento, aún seguía asustada pero ya no tanto, los años pasaron y a decir verdad todo estuvo muy tranquilo que hasta había olvidado mi maldición ya que no volví a ver a ese payaso hasta que cumplí 20 años.

Estaba en una fiesta celebrando mi cumpleaños cuando de pronto me empecé a sentir mareada, yo recordaba a ver bebido poco alcohol, cuando me empezó a entrar mucho sueño un grupo de chicos se me acercaron y ahí fue donde entendí todo, me habían drogado, me llevaron a una habitación, cabe recalcar que mis amigos se encontraban ebrios y otros bailando por esa razón pudieron llevarme sin armar escándalo, estaba casi inconsciente como para tratar de poner fuerza o escaparme, pensé en lo peor cuando los chicos me empezaron a tocar, de pronto sentí mucha heladez en la habitación, las luces empezaron a parpadear y el sueño que tenía se había ido en cuanto vi al payaso, comencé a temblar, pero no sentí miedo al contrario sentí un alivio verlo ahí detrás de los chicos quienes al parecer ninguno se había percatado de su presencia, de un momento a otro el payaso se empezó a reír provocando que los chicos volteáran, al verlo quedaron estáticos, sus expresiones no las pude ver ya que estaban de espaldas hacia mí, uno tuvo el valor de preguntar:

-¿Quién eres y que haces aquí?- el payaso dejo de reír y lo miro a ver.

-Eso no importa, lo importante aquí es que tocaron algo que es mío y tendrán que pagar las consecuencias-

Mostró una sonrisa para nada amigable, con su espada que se encontraba en su mano empezó a cortas cada parte de los cuerpos de los chicos para dejar de último sus cabezas, en total habían 5 cabezas intactas en la habitación, después del suceso el payaso miro a verme y se me acercó, yo me quede en mi lugar esperando a que dijera algo:

-Veo que ya no me tienes miedo, eso es algo bueno- sonrío- creo que ya es tiempo de llevarte conmigo- al escuchar eso me quede confundida.

-¿Llevarme contigo?¿A dónde?-

-en donde yo vivo querida-

Al decir eso todo al mi alrededor empezó a dar vueltas.

-Estarás a salvo conmigo, no hay nada de que preocuparte-

Al terminar de hablar pude ver como un portal se habría detrás de el y su forma cambio, ya no era un payaso si no un demonio, pero no como esos que describen en los libros, tenía forma humana pero con cuernos, alas y cola, solo pude mirar su silueta ya que el mareo era cada vez peor.

-Vamos- dicho eso sentí como mis ojos se cerraban y como unas manos me cargaban, después de eso todo quedo en silencio y oscuro.

Puede que ahora mismo esté con el o esté muerta, esto lo escribí cuando pude volver a la tierra por un corto tiempo.







Comentarios

  1. La historia está muy interesante y tenebrosa, lo único que me gustaría que le modificarán es que necesita un poco más de suspenso y sucesos más catastróficos para darle un contenido más aceptable al tema.
    La verdad es un muy buen trabajo, tiene buen escrito a lo cual llama mucho la atención al lector

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  2. Muy buena historia, con una excelente trama, cuando la leía sentía que a mi me sucedían esos acontecimientos.
    Fortalezas: se ve que tiene una facilidad para redactar cualquier tipo de texto, aparte de tener una buena trama, coherencia y ortografía.
    Áreas de oportunidad: pudo haber extendido mas su historia para ampliar y modificar el final.
    Consejo: Ampliar o modificar el final, de hay en fuera todo bien, lo recomiendo.
    Alejandro Barrios 1A

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  3. Muy buena lectura, me gusta la forma en la que la redactaste y las palabras que utilizaste, uso de buen tono de voz y seguridad a la hora de hablar, lo único sería que hubieron algunas palabras mal pronunciadas y no hubieron tantos gestos, pero de resto está bien.
    Alison Geovana Romero Casanova 1°B

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