LA MUJER DE BLANCO_DULCE MARÍA PÉREZ ALEMÁN_1°A
Era el 22 de Diciembre de 2018
cuando viajé a Veracruz con mi familia para pasar las fiestas navideñas ahí,
llegamos a la casa de mi abuelita donde nos recibió y nos dió un cuarto para mí
y para mi hermano.
Yo junto a mi hermano
acomodamos nuestras cosas en el cuarto, seguidamente yo tomé un baño y me vestí
para desayunar con mi familia, después de desayunar fuí a un parque cercano con
mi hermano para recorrer un poco el lugar en lo que hacíamos tiempo para ir a
casa de mis tíos junto a mis padres, al final caminamos por todo el parque y no
había mucho por hacer así que subimos al quiosco que está en el centro de este, nos quedamos ahí por unos
minutos para hacer tiempo, ya de estar ahí decidimos regresar para la casa de
mi abuelita. Mucho más tarde ya estábamos en la casa de uno de mis tíos la cual
estaba bastante lejos ya que el criaba animales, y bien, pasamos un rato en
familia que solo es posible cada diciembre, yo fuí con mis primos que estaban
viendo películas mientras los adultos se quedaron en el comedor conviviendo y
poniéndose al día.
Ya hasta bastante tarde,
pasadas las 12 de la noche por fin nos íbamos a descansar, pero como ya era
demasiado tarde optamos por pedir un taxi para llegar bien a nuestro destino.
No recuerdo bien la hora
exacta en la que llegamos, pero ya era bastante tarde, eso a mí me asustaba un
poco porque nos habían contado que varias personas habían escuchado lamentos a
altas horas de la noche y otras más decían haber visto el espíritu de una
persona específicamente el de una mujer, después del largo trayecto finalmente
llegamos, al menos ya estaba más tranquila ya que sí, me asustaba el hecho de
ver u oír algo paranormal pero también estaba el hecho de la inseguridad que se
vive en Veracruz. Dejando eso de lado, lo único que quería hacer en esos
momentos era dormir, así que solo me cambié y fuí directamente a acostarme como
todos en la casa, no tarde mucho en quedarme dormida, así que supuse que mi
hermano también.
De repente me desperté, no
supe cuánto dormí, pero no tuve mucho tiempo para pensar en eso ya que justo al
frente de la cama donde dormía en el pequeño espacio entre la cama y la pared
vi a una mujer parada ahí sin más…
Sus ropas eran blancas, su
cabello de un negro intenso, no pude ver su rostro ya que por su largo cabello
y la poca, casi nula luz que había en el lugar no podía ver
su cara, mas no tuve mucho
tiempo para seguir viendo los detalles de aquello frente a mí, sentí como mi
corazón se aceleraba y lo único que hice fue cerrar los ojos tan rápido como
pude, esto no fue de mucha ayuda porque sentía que estaba tan cerca de mí y al
mismo tiempo las imágenes de su cara y de cómo se me iba acercando se reproducían
por mi mente, realmente se me cruzo la idea de rezar o algo por el estilo pero
justo en ese momentos no podía ni recordar alguna oración y decirla con coherencia,
mientras más tiempo pasaba por fin decidí abrir nuevamente los ojos para ver si
ese espectro seguía ahí, que para mí mala suerte si lo estaba solo que agachada
en una esquina donde se encontraba una
figura de Cristo en la pared, esto fue suficiente para que volviera a cerrar
los ojos, ni siquiera había podido
cambiar la posición en la que me encontraba y cuando por fin pude moverme a
otra posición, en ese preciso instante comencé a escuchar lamentos… estos se
escuchaban claro y a una distancia media o lejos ni siquiera me puse a pensarlo
demasiado ya estaba bastante asustada, tras pasar bastante tiempo y tomar un
poco de valentía por fin me levanté rápidamente para ir donde mi hermano sin
mirar en la dirección donde esa cosa se encontraba. Solo recuerdo llegar ahí
con él y acostarme rápidamente a un lado, no supe ni en que momento me volví a
dormir para en la mañana ya había despertado y recordé lo sucedido en la noche
mientras estaba sentada en la cama, ni siquiera quería voltear a donde yo
dormía, ahí meditaba la opción de contarle a mi mamá, pero decidí no contarle
nada por miedo a que no me creyera.
En la noche cenando con mi
familia salió el tema de experiencias paranormales y justo mis tíos (por parte
de la familia de mi mamá) contaron que ellos habían escuchado lamentos por
quedarse trabajando hasta tarde. Eso fue una sorpresa para mí porque pensé que
solo yo había escuchado eso, aun así, no me atreví a contares lo que ví y escuché,
hasta que finalmente se acabaron nuestras vacaciones y volvimos a Yucatán,
varios días después le conté lo que ocurrió a mi mamá y ella le conto a mi
abuelita, mencionándole que mis hermanos cuando eran pequeños también veían
cosas en ese mismo cuarto…
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Cindy Joselyn Pérez Pérez 1B
ResponderEliminarFortalezas: La historia es interesante y tiene buena descripción de escenarios y personajes y prácticamente las faltas de ortografía son casi nulas.
Áreas de oportunidad: Me hubiera gustado un poco mas de suspenso o incluso alguna que otra exageración.
Consejo: Es una buena historia muy bien redactada solo hay que incluir un poco más de exageración.
Fortalezas: La historia es muy llamativa e innovadora, entre las fortalezas que puedo destacar son la buena escritura, en si el escrito tiene una muy buena descripción de los escenarios y los personajes, además de que es una historia con una adecuación favorable en cuanto a su extensión y lenguaje. Las oraciones están bien construidas, el sujeto y el predicado concuerdan a la perfección. Por otro lado, pude observar un buen uso de los prototipos textuales y de los conectores, de igual forma, la lectura fue fluida gracias a qué hubo una buena dicción de los tiempos utilizados y de la aplicación correcta de las reglas ortografícas.
ResponderEliminarMe gustó tu relato, las palabras que utilizaste para expresarte hacen que te quedes con el suspenso y la intriga de todas esas cosas que viviste en tus vacaciones.
María Yaretzy Paredes Villanueva 1⁰A
EliminarConsejo: Considero que vas muy bien, realmente no hay factores en los que debas mejorar, ¡Continúa así!
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