Jack el destripador el asesino sin sombra José Hiram Ferreira Rodriguez_ 1A


 JACK EL DESTRIPADOR EL ASESINO SIN SOMBRA

Hiram Ferreira 1A


Escribo esta carta como evidencia de todo lo que he visto, dando testimonio de

aquellos sucesos que han pasado en aquel pueblo, ya que han sido verdaderas

atrocidades mandadas a hacer por el mismo Satanás desde lo más profundo del

infierno.

Corría el año de 1888, era una fría madrugada de invierno en aquel pueblo

cercano a Londres llamado, WhiteChapel, todo era casual, sólo se escuchaba el

ligero viento que resoplaba en las hojas de los pinos y el trote de los cascos de mi

caballo que rondaba por ahí, en el camino de aquel pueblo.

Fui a visitar a mi madre quien se encontraba en mi pueblo natal, esperando un

abrazo de ella, recibiéndome con todo su orgullo y cariño, esto se debe a que

hace poco había terminado mis estudios universitarios sobre criminología. Cuando

llegué al pueblo montando a caballo, mi madre me esperaba en la puerta de la

casa gritando mi nombre - ¡William, William! - apenas la vi me bajé de aquel corcel

negro corriendo a sus brazos, tenía 6 años de no verla, 6 años, lo suficiente para

olvidar su cariño y su trato conmigo, me abrazó y me dijo con lágrimas en los ojos

-Has crecido mucho, hijo, ya eres todo un hombre-, tomando su mano le contesté -

¡Te extrañé mucho, mamá!-, me invitó a pasar a su casa y con gusto acepté, para

quedarme en la casa unos treinta días, ya que tenía que volver porque estaba

comprometido con una hermosa mujer que sin duda alguna es el amor de mi vida,

espero darle a mi madre la noticia, y anhelo su respuesta, pero sin antes poder

dormir, tengo dos días montando a caballo, dos días seguidos sin parar, necesito

descansar.

Dormí casi todo el día, desperté la noche siguiente, mi madre preparaba la cena

cuando escuchamos un estruendo muy fuerte, el quebrar de vidrios, y mucho

forcejeo, hubo un repentino silencio sepulcral y de pronto se escuchó a lo lejos el

grito de agonía y de sufrimiento de una mujer, como si estuviera dando a luz o

peor, salí junto con algunos vecinos para ver lo que estaba pasando, escuchando

aquellos gritos de desesperación hasta que uno preguntó - ¡¿Qué es lo que

pasa?!- - ¡No lo sé!- respondí, pronto el grito fue menor hasta que cesó para que

luego regresara aquel silencio y el viento resoplando entre las hojas de los pinos.

A la mañana siguiente, saliendo el sol, una mujer gritó desesperadamente -

¡AYUDA!, su voz era totalmente diferente a la de aquella noche y corriendo por la

calle ensangrentada, pero sin herida alguna, sollozando decía -¡Mi hermana está

muerta!- inmediatamente fui a preguntarle junto con otros vecinos quién era, ella

entre lágrimas respondió -Mi hermana era Mary Jane Kelly- a lo que le respondí -

¿Dónde está el cuerpo?-, ofreciendo mis servicios para encontrar la causa de la

muerte, -Tiene que verlo porque no me creerá si le digo, ¡sígame!- La seguimos a

su casa, su hermana nos dijo que el cadáver se encontraba en la misma

habitación en la cual ella dormía, ya que esta se encontraba arriba, cuando abrí la


puerta de su habitación mi mente se nubló y me perturbé por lo que vieron mis

ojos ese día, nunca había visto o escuchado semejante cosa, la mujer estaba

decapitada, la cabeza a un lado de la cama, le habían quitado los ojos y cortado la

lengua, su cuerpo estaba desmembrado y todos sus órganos estaban regados por

toda la habitación, los dedos de las manos y los pies se los habían cortado y

metido en la boca y en los ojos de su cabeza cercenada, contaba con múltiples

apuñaladas en todo el cuerpo, “Dios la ampare”, exclamé, y solo pude pensar en

la maldad del mundo y la mente reprobada que hizo semejante tortura. Me dispuse

a revisar el cuerpo, atenderlo, para saber la causa de muerte aun que fue más que

obvio que era un asesinato a sangre fría, la pregunta es ¿Quién fue?...

De pronto observando aquel sádico paisaje entre las entrañas dispersas en la

habitación vi un pedazo de papel en el que había escrito un breve texto, este

decía, “Desde el Infierno” Firma -Jack el destripador- escrito con la sangre de la

víctima. Las personas que habían ido junto conmigo alertaron al “líder” de aquel

pueblo convocando una asamblea esa noche para resolver aquel terrible

asesinato. -¡Silencio!- gritó el “Líder” George y con ello callando a la multitud toda

desesperada -No nos sirve de nada culparnos unos a otros, hay que resolver esto

de manera conjunta, el asesino puede seguir suelto- exclamó, a lo cual yo

pregunté -¿alguien tiene los datos de la víctima?- -Yo- dijo alguien a lo lejos, se

acercó una mujer la cual en palabras de ella menciono que Mary era su amiga

laboral, -señor no le crea a esta vil prostituta, es gente depravada- dijo un

campesino - Lo que ella sea no me importa, pero tengo que preguntar ¿Mary

también era ramera?- a lo que ella respondió -sí, si lo era- -¿Tenían algún

parentesco?- -No, solo éramos amigas muy cercanas, trabajábamos en el mismo

lugar todas las madrugadas o a altas horas de la noche, vendiendo nuestro cuerpo

a hombres sin corazón solo para darle de comer a nuestras familias- así me

dispuse a interrogarla en privado preguntando si la había visto con otra persona

antes de su fallecimiento a los que ella asintió con la cabeza -La vi ayer con un

hombre pero no vi su rostro, no vi cómo era, solo puedo decir que era un hombre

alto, vestido de negro con un sombrero de copa, a de tener tal vez unos cuarenta

años- A lo que pensé “ya tenemos nuestra primera pista” a lo que le dije -oye

disculpa mis malos modales ¿cómo te llamas?- -Me llamo Elizabeth Stride- -Un

placer, William, William Horran- estrechando su mano fuertemente.

Cuando llegué a mi casa, me derrumbé a llorar, mi madre trató de consolarme,

pero fue inútil, mi mente solo daba vueltas en aquel homicidio, no pude dormir esa

noche, fue la noche más larga de mi vida…

Cuando estaba a punto de caer dormido escuché un grito tan agonizante como el

de Mary, al principio creí que sólo era una alucinación cualquiera, pero cada vez

era más fuerte, hasta que comprendí que no era un sueño, era de lo más real, salí

corriendo de la casa de mi madre para ir a buscar aquel lamento de dolor junto

con otros valientes hogareños, nos separamos en grupos de tres personas y lo

buscamos por todo el pequeño pueblo hasta que encontramos a otra mujer que al


igual que Mary y Elizabeth ella era también prostituta, el cuerpo estaba en un

callejón sin salida, el homicidio no fue tan cruel como el anterior pero aún seguía

siendo muy horrible, la mujer estaba degollada mas no decapitada con dos cortes

en el cuello de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, tenía múltiples

apuñaladas en el abdomen y la espalda, y algunos de sus órganos de colgaban

del cuello como bufandas.

En la infinita oscuridad de la noche y la brillante luz de la luna, pude alcanzar ver a

un hombre entre la neblina que se escabullía en la oscuridad, vestía un traje

negro, portaba un sombrero de copa y media como 1.85 aproximadamente, corrí

hacía él pero lo perdí de vista en la densa niebla, supongo que se escondió en el

bosque sinceramente, no lo sé, después de todo tuvo que dejar su marca en una

pared y como aquel pedazo de papel decía “Desde el Infierno” Firma -Jack el

destripador- nuevamente escrito con sangre de la víctima, nos llevamos el cuerpo

para investigarlo, pronto supimos la identidad de aquella ramera, su nombre era

Annie Chapman, otra de las amigas de Elizabeth.

Después de eso fui a mi casa corriendo para alertar a mi madre, cerré todo con

llave, ventanas, puertas toda apertura de la casa. Me dispuse a investigar y a

hacer un diagrama de todo lo que había pasado en los tres días que tenía en este

pueblo maldito; dos muertes en dos días consecutivos, solo prostitutas, en altas

horas de la noche y madrugada, crímenes de lo peor, con la característica de que

el asesino matada degollando o decapitando, además de destripar vivas a sus

víctimas, esto comprobado por los gritos de dolor que se escuchaban a lo lejos, a

lo que me surgió la duda si las mataba por violación y el deseo de la lujuria, así

que me armé de valor y fui a la morgue en plena madrugada a revisar los cuerpos

de las mujeres para ver si había rastros de violación, lo sorprendente es que

estaban intactas, no las tocó, no las violó, solo las mató a sangre fría como cerdos

en el matadero, ¿por deporte?, ¿por venganza?, cada vez estoy más confundido,

simplemente no entiendo porque lo haría, seguí con la investigación cubriendo los

rasgos de lo que me comentó Elizabeth y de lo que vi en mi pequeña persecución,

deduje que sabía de anatomía porque sus cortes eran muy limpios y seguros,

sabiendo donde están los puntos vulnerables del cuerpo humano, y la joya de la

corona una burla firmando sus asesinatos, dejando su marca con la sangre de sus

víctimas, supongo que tendré que convocar una asamblea ahora mismo; me dirigí

a tocar la campana del pueblo justamente saliendo el sol, reporté lo investigado y

llegamos a la conclusión de que hiciéramos una guardia nocturna compuesta por

diez hombres que recorrieran el pueblo con sus revolver y estoques, así como

hacer un toque de queda las siete de la noche, además de cerrar todo bajo llave,

puertas, ventanas y todo acceso por el que pueda entrar “Jack El Destripador”,

ese mismo día no hubo derramamiento de sangre ni atrocidades hechas en el

nombre del Diablo, y después de tres días pude dormir tranquilo…

Pasaron tres semanas más sin que hubiera homicidios en el pueblo, tres semanas

de calma y paz como lo era antes, no sin antes tener a sospechosos bajo


observación, buscamos a gente con aquellas características conforme a las pistas

observadas, así que reunimos a todos los sospechosos en un mismo lugar durante

tres semanas y así descubrir al desgraciado que había hecho cosa tan vil. Pero

como mi madre siempre dice, “lo bueno no dura para siempre”; hubo una tercera

víctima, otra prostituta llamada Mary Ann Nichols. Mi mente no podría estar más

traumada, el cuerpo, no tenía rostro, estaba acuchillado dejándolo completamente

deforme, además estaba degollada con las mismas marcas que tenía Chapman,

de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, sus brazos y piernas mutilados

de su cuerpo, se situaban debajo de la cama donde ella dormía , apuñalada una

sola vez en el abdomen siendo esta una gran herida de donde Jack retiró los

órganos y se los puso como bufandas alrededor de él cuello del cadáver, sin rastro

de violación o intento de, solo un charco de sangre debajo del cuerpo de la mujer y

la marca en una pared que decía nuevamente “Desde el Infierno” Firma Jack el

destripador escrito con sangre.

Creo que me estoy dando por vencido, ya que al parecer ninguno de los

sospechosos que nosotros pensábamos era “Jack el destripador” debido a que los

estos estaban bajo observación y el homicidio se llevó a cabo por otra persona

que no se encontraba junto con ellos, los dejamos libres a todos y esperamos a

que hubiera otro homicidio para tener más pistas, ya que las que tenemos no nos

sirven de nada, la gente del pueblo cree que es un demonio enviado por el mismo

Satanás para hacer pagar a aquellos pecadores, lo que yo creo, que tal vez a ya

nadie le importa pero aun así no hay que descartar de que solo es un enfermo

mental que tiene esquizofrenia y escapo de la cárcel o un manicomio,

simplemente, nunca lo sabré.

Mañana me voy a casa, le he rogado a mi madre para que venga conmigo para

que no llegue a sufrir el mismo destino que el de esas pobres mujeres, pero no

quiere, no puede dejar su hogar a pesar de que este maldito o sea el mismo

infierno…

Salí en la noche para preparar lo que necesitaba para irme, y en el contemplar del

paisaje, se podía apreciar la “Luna de sangre”, no había luna más grande y más

hermosa que esa que sin duda alguna quedará grabada en mi mente como el

inferno que hay en este pueblo.

En la mañana me voy a Londres, cuando estaba preparando el caballo, Elizabeth

exclamó -¡No se puede ir, lo necesitamos sin usted nunca lo atraparemos!- -Tengo

que irme, me espera mi prometida- Le respondí; de pronto un grito de dolor muy

abrumador se escuchó muy cerca, los hombres del pueblo salieron diciendo, -¡ES

JACK, ES EL DEMONIO!- vieron al homicida quitarle la vida a la ramera-

Catherine Eddowes con solo un corte en el cuello aun así siendo lo

suficientemente profundo para poder matarla, solo un corte, debido a que fue

sorprendido en el acto. Le dije a Elizabeth - ¡Ve a tu casa, escóndete cierra todo y

ten un puñal en mano! -. Fui a buscarlo junto con los demás hombres del pueblo,


no lo hallamos, la búsqueda se extendió por ahí de unos 45 minutos, recorriendo

cada callejón, casa y departamento del pueblo, esto siguió, hasta que escuchamos

otro grito de una mujer que se me hacía bastante familiar, era Elizabeth, no

sabíamos dónde estaba, así que seguimos sus gritos de lamento rápida y

desesperadamente, hasta que la encontramos en su departamento, pero para

cuando llegamos era demasiado tarde, ya estaba muerta de la peor manera,

decapitada, sin ojos, sin lengua, mutilada todas sus extremidades incluso los

senos, sus órganos fuera de ella, puestos en sus hombros como bufandas, sangre

regada en la habitación, sin cuero cabelludo, sin nariz, sin orejas, sin nada, una

tortura terrible, el asesino escapó, se escondió entre la oscuridad y la neblina de la

noche, prácticamente se esfumó sin rastro de nada, nunca lo atrapamos.

Fui a casa de mi madre, para escribir este testimonio, y esta carta despedida a la

que se la dedico a mi prometida ya que cuando regresé “Jack” estaba en la casa,

pero casualmente cuando mató a Elizabeth, en su desespero de poder llegar a ser

atrapado se escondió aquí en mi humilde hogar, mi madre yace ahora muerta en

la habitación degollada y descuartizada acostada en su cama, pronto iré con ella.

Sólo le pedí un único deseo antes de partir de este mundo, el cual era despedirme

de ti mi amor por medio de esta carta, no me esperes, con todo el amor que poseo

vive y se feliz, siempre tuyo…

-William-

“DESDE EL INFIERNO”

FIRMA: JACK EL DESTRIPADOR

Comentarios

  1. holaaaa!!!
    mi comentario antes este relato:
    Fortalezas: tiene una redaccion clara, lograste desemvolver la idea que creo que tuviste, no me esperaba el final, pero me gusto
    Areas de oportunidad: Me hubiera gustado que la redaccion en las escenas del los asecinatos sean un poco mas explicitas para asi lograr que el lector se enganche.
    Me gusto mucho tu relato

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  2. Bueno, comienzo diciendo que he quedado totalmente fascinada con tu relato. Mi mente a explotado con el final que le diste debido a que no me lo esperaba.

    Fortalezas: tiene una buena redacción y ortografía. Supiste emplear muy bien los prototipos textuales, al igual que el tema en general. Siento que realmente logra captar la atención del lector y ni hablar del desenlace que le has dado a tu relato.
    Áreas de oportunidad: Considero que todo está bien.

    Consejos: lo que sí, te recomiendo cambiar el guión que has puesto en los diálogos por el guión largo.

    Atentamente: María Fernanda Durán Estrada del 1B

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Me gusto tu relato ya que hace que te enganches en lo que vas contando mientras vas leyendo a lo largo de la historia, la verdad no me esperaba ese final ya que fue inesperado ese giro que dio de momento el cual me gusto, tienes buena redaccion y buena ortografia y al igual empleastes bien los prototipos textuales.
    Atentemente: Carmita Pech 1-B

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