El silbido de la muerte_ Andrea Botello_ 1A

 El Silbido de la muerte




¿Qué hago aquí?... no lo sé, creo que por la nostalgia que me trae este lugar, fueron tantos recuerdos y quisiera recordar de ellos mucho más. Bien, me sentaré en una banca, no sé exactamente como llegué hasta aquí, quizá fue mi subconsciente, pues solo recuerdo estar caminando, de hecho, no recuerdo que estaba haciendo antes de esto, pero pasar por esta preparatoria hizo que vinieran los más bonitos recuerdos y emociones que experimenté aquí hace algunos años.

¡No encontré un asiento!, pero eso no causará que me vaya, por lo que me sentaré en la acera de la calle, no me importara ni lo tarde que se está haciendo, pues a altas horas de la noche el lugar en el que quiero estar no es ningún otro que no sea aquí, recordando y vagando por estos andares. Y si te lo preguntas me llamo Claudia ¿y tú?

-Eso no importa considérame alguien desconocido y enigmático que solo quiere charlar. 

-En esta preparatoria estudie hace algunos años y viví experiencias increíbles, pero ¿Qué haces aquí?

-La respuesta que más se acercaría a la verdad, es que nada, nada me atrae a esta preparatoria como a ti, pero no encuentro un lugar mejor donde estar, así que cuéntame, ¿qué tanto viviste? y ¿qué tanto paso en este lugar?

Por allá están los salones, donde conocí a grandes personas y debo decir que a veces no me gustaban algunas clases, pues no era una estudiante excelente y a veces deseaba que la clase terminara, por esos pasillos es por donde solía comer sino había asiento en el comedor. Ves las canchas detrás, es dónde jugaba basquetbol casi siempre y... ¡oh! no lo puedo creer, casi no lo recordaba, pero me fascinaba los momentos en que el jardinero nos contaba a unos amigos y a mi historias de terror, su manera de contar de una manera tan terrorífica y divertida que hacía que nos fuéramos de la escuela con miedo o con una buena anécdota después de haberse reído bastante.

- ¿Las historias eran reales o ficticias?

Las que nos contaba eran todas reales que le habían pasado a él o ya sea a sus familiares o conocidos, pero, hubo una que en particular si nos pasmó a todos, debo decir que fue una historia espeluznante, algunos dicen que no era verdad, en particular llegue a ver a la chica un par de veces, vi en su rostro una expresión inigualable de trauma, tristeza y de terror antes vivido, luego no la volví a ver.

- ¿Qué sucedió?

Debo decirte que, desde hace muchísimo tiempo, ha existido sucesos y fenómenos paranormales en donde aparecen fantasmas, apariciones y espectros, mucha gente no lo cree, pues estos sucesos no están comprobados por la ciencia ni tienen lógica ni sentido, pero estas presencias buscan algo maligno y puede ser desde querer poseer cuerpos hasta vengarse de quien se cruce en su camino.

Sara era una chica de 18 años y estudiaba en esta preparatoria. Ella y sus amigos planeaban viajar como celebración de que terminaron su penúltimo semestre y ya se iban a graduar pronto de la prepa. Pero jamás pensaron lo que iban a pasar y como les afectaría.

Eran 8 chicos en total viajando juntos y descubriendo nuevos lugares para divertirse y relajarse en el que se suponía que sería un fantástico tour. Empezaron en un pequeño pueblo de Lisboa, en Portugal y continuarían viajando por España y Francia.

Se subieron al avión y para Sara fue un tormento pues nunca había viajado y el hecho de que viajo tanto para llegar a Lisboa, durando en total 16 horas de vuelo, fue una molestia para ella.

Cuando se bajaron del avión fueron directamente al hotel, pero como los jóvenes no tenían mucho dinero fueron a uno pequeño y apartado en un pueblo cerca de la ciudad. Un presentimiento y una sensación extraña envolvía a Sara desde el momento preciso en que vio el edificio que sería su hotel, al principio pensó que era su mente afligiéndola y molestándola, la ignoró, pero no podía dejar de percibir un escalofrío que le recorría el cuerpo pues incluso cuando entro a este observó que las personas eran extrañas y a lo lejos alcanzaba a escuchar un silbido no tan lejos que le causo escalofríos, a su mejor amigo Pablo le preguntó si sentía raro el lugar y todo el ambiente, a lo que él respondió que sí, pero probablemente la razón es que casi no conocen nada de Lisboa ni de las personas de por allá. Sara se convenció de la idea y su angustia bajo ligeramente.

Transcurrió al parecer un día normal, pero la chica no dejaba de estar al pendiente de las acciones de las personas que estaban a su alrededor.

Todos fueron al cuarto de relajamiento para disfrutar lo mayor posible su estancia en el hotel, pero no estaba la masajista, al final ellos se quedaron apreciando la vista y hablando de lo raro que esta todo en general, cuando sintieron una extraña sensación, voltearon y de una manera terrorífica la masajista los estaba mirando. Por lo que todos los chicos gritaron en el instante de terror:

 -AHHHHHHHHH- gritaron todos los chicos.

La masajista inmediatamente se disculpó y saludo de una manera ahora si adecuada y les dijo a los chicos que se prepararan para su masaje, a lo que los chicos solo asintieron con la cabeza mientras se recuperaban de semejante susto. Después del masaje la mujer se les quedó viendo fijamente a los chavos y luego se retiró sonriendo de una manera maligna y tenebrosa. Esa fue la señal que requirió Sara para saber que algo andaba mal y que debía convencer a sus amigos de que continuaran con su viaje y se alejaran de ese escalofriante hotel.

Y la noche se tornó aún más extraña cuando los jóvenes regresaron de un paseo por las calles de esa gran ciudad y vieron como algunos huéspedes dejaban el hotel, pero absolutamente nadie decía nada, ellos les preguntaron a unas cuantas personas y estas simplemente no decían nada, parecían no tener vida cuando salían del edificio.

- Pero ¿qué pasaba realmente?

Ellos tenían planeado quedarse poco menos de una semana en el hotel. Pero con lo ya ocurrido todos estaban de acuerdo que hay algo fuera de lo normal y que no lo podían dejar pasar por alto por ello decidieron irse, se prepararon y cuando intentaron abrir la puerta para marcharse había algo inexplicable que no lo permitía hasta llamaron a recepción, pero nadie contestaba. Empujaron, patearon y suplicaron para que se abriera la puerta, pero nada funciono, sea lo que sea que fuera quería que los chicos no se fueran del hotel. Todo era inútil y en verdad aquellos chavos sí que estaban en problemas, hicieron de todo y cuando creían que no podía estar más difícil, se fue la luz. En plena desesperación se encendieron los focos, pero lamentablemente no se pudo retroceder el tiempo y lo que paso dejo traumatizados a los chicos por el resto de su vida, pues Daniel, uno de los chicos apareció con un cuchillo en el cuello y se veían varias manos llenas de sangre en toda la habitación.

Las palabras correctas que puedo recordar y describir con la que reaccionaron los jóvenes ante esa situación fueron una gran tristeza y un inmenso miedo que no pensaron sentir jamás. Gritaron y lloraron con desesperación y con una fuerza interna derribaron la puerta, salieron y corrieron lo más rápido posible a la salida, y no pararon, pero estaban muy confusos por donde hay que ir pues todo parecía un laberinto y no había nadie, además de que había sangre por todos lados y las pocas personas que quedaban en el hotel incluidas las personas que trabajan ahí ya no estaban.

Es aquí donde comenzó lo que fue una masacre y donde aquellos chicos por más que imploraran y rogaran que los dejaran ir con vida, fue completamente inútil. Entre la desesperación, los gritos y que corrían, empezaron a oír un silbido bastante cercano y ellos sabían que eso solo empeoraría la situación pues un escalofrío les recorrió el cuerpo y empezaron a sentir más miedo pues creían que aquel ser estaba bastante cerca cuando estaban lejos de la realidad.

- ¿Un silbido?

Si, pero no solo eso. Ya que los chicos estaban bastante desorientados y temerosos, aquel laberinto hizo que los jóvenes se dividieran en tres grupos. A uno de los grupos con tres chicos les empezaron pasar fenómenos aún más extraños pues oían el silbido más lejos, Sara que estaba en ese pequeño grupo y sus amigos pensaron que ya estaban lejos de ese ser y que pronto hallarían la salida, pero eso fue lo contrario a lo que paso ese día pues se les apareció un hombre muy demacrado vestido con harapos de vaquero, con un sombrero que ocultaba su cara esquelética, con los hombros caídos y la mirada hacia el suelo. Lleva una pesada bolsa llena de huesos y restos medio descompuestos sobre su espalda. Es aquí cuando los chicos se dieron cuenta, que mientras más lejos se escucha el silbido más cerca está el espectro, este atrae primero el pavor y luego la muerte.

Sin mirar atrás los chavos corrieron velozmente y no se detuvieron, pero uno de ellos se quedó atrás pasmado y nunca más lo volvieron a ver sus amigos. Entre desgarradores gritos que se escuchaban solo algunos pudieron salir y lograron escaparse luchando unidos con todas sus fuerzas. Pues Sara y sus amigos Pablo, Verónica, Ingrid y Mateo no se detuvieron por ningún instante y así es como lograron sobrevivir.

Al salir del lugar llamaron a todos los que imaginaron que les podrían ayudar, entre ellos la policía o la ambulancia, pero nadie les creía, además de que comentaban que ese sitio desde hace años estaba cerrado porque un joven con problemas mentales mato a varias personas, a su padre y a su familia y luego se asesinó el en medio del sufrimiento. Algo curioso que también comentaron es que hacia un peculiar silbido cuando iba matar a alguien y siempre los asesinaba en un cuarto oculto del hotel ya que él era guardia de seguridad en ese entonces. Los oficiales no entendían como pudieron entrar y terminar así, no había explicación lógica solo hechos como lo son la muerte de los tres jóvenes. Cuando Sara y sus amigos se estaban yendo de aquel espeluznante lugar con facha de hotel vieron en la ventana la silueta de ese espectro que sostenía terroríficamente un cráneo que correspondía al tamaño de probablemente uno de sus amigos en su esquelética mano.

A pesar de que transcurrió el tiempo Sara y sus amigos nunca pudieron olvidar lo que vivieron aquel día, tuvieron pesadillas durante un largo periodo de tiempo, también oían voces, sentían aquella presencia del espectro, que los perseguía vayan donde vayan y oían ese terrorífico silbido. Incluso las estrellas parecían ojos que los vigilaban durante la noche.

Fueron al funeral de sus tres amigos y también fueron al psicólogo durante años, pero no les ayudaba mucho pues seguían sintiendo ese dolor y ese inmenso miedo.

Volvieron a la escuela. Pero cada vez que alguien sabia lo que paso en el viaje señalaba a los muchachos como si fueran locos. Ya no eran los mismos y lo que paso hizo que se separaran, compartían el mismo dolor, pero cada que se veían a los ojos recordaban lo que vivieron, por ello todos se cambiaron a diferentes escuelas y tomaron diferentes rumbos.

- ¿Crees en esa historia?

Si. Definitivamente hay muchas cosas inexplicables que le puede llegar a pasar a cualquier persona. En fin, la noche se torna gélida, siento frio.

- Yo también tengo frio, gracias por contarme tan aterradora historia.

Nos vemos

Adiós, has sido cordial, me iré cuando termine de recordar lo maravillosa que fue mi vida aquí.


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Comentarios

  1. La redacción es bastante buena y coherente, el relato es bastante creativo a mí parecer, me gustó bastante y el final también me gustó fue inesperado hasta cierto punto.

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    1. En realidad creo que todo estuvo correcto no tengo más que decir, ¡continúa así!

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