El libro del mal_Alejandra Uicab Alatorre_1°A

 


                                                                EL LIBRO DEL MAL

¿Alguna vez has escuchado sobre el libro del mal?

Pues déjame decirte que yo sí, y no de la manera que me hubiera gustado. Esta es mi historia.

Mi nombre es Scarlett y soy una amante de los libros, realmente me encantan, pues siempre he creído que estos te permiten viajar a diferentes lugares sin siquiera tener que levantarte de donde te encuentras. Pero nunca pensé que eso me pasaría literalmente.

Hace un par de años, me encontraba saliendo del trabajo, en camino a la biblioteca, a devolver el libro que había tomado prestado, y claro, en busca de un nuevo libro.

Llegué a la biblioteca, y al acercarme a la bibliotecaria, empezó esa extraña sensación, se sentía como un escalofrío, un escalofrío que me dejó helada. La bibliotecaria no se encontraba como siempre, no estaba sonriendo como habitualmente suele hacerlo, se veía un poco desorientada. Hizo caso omiso a mi llamado, el cual repetí varias veces, así que dejé los libros a su lado y me alejé a buscar el siguiente libro que leería.

Estaba buscando alguno que me llame la atención, pues ya he leído la mayoría de los libros que hay aquí, y cada vez se vuelve más difícil encontrar uno, hasta que me encontré con uno muy peculiar, uno que nunca había visto, ese libro era completamente negro, con algunas manchas de algo que parecía sangre. Ignoré por completo a mi conciencia, la cual me decía una y otra vez que lo mejor era dejarlo ahí y salir corriendo, tenía mucha curiosidad, esta era tanta que se sentía como una especie de impulso que me hacía querer ver lo que había en su interior, algo que no podía controlar, por un momento no me sentía yo misma, me sentía controlada.

Después de abrir ese libro todo cambió completamente.

Al abrirlo, sentí una ráfaga de viento, una muy fuerte, no alcancé a ver nada, hasta que esta paró.

Cuando abrí mis ojos me quede paralizada, claramente ya no estaba en la biblioteca, no tenía ni la más remota idea de donde me encontraba. Me encontraba en una cabaña, una muy desgastada la verdad, la cual parecía estar abandonada hace mucho tiempo.

Salí por la puerta principal pare ver mejor en qué lugar me encontraba. Estaba en un bosque, uno muy escalofriante la verdad, me dí cuenta de que estaba muy lejos de casa, pues no había ningún bosque ni siquiera un poco cerca del lugar en el cual vivía en ese entonces. La vibra que se sentía en ese lugar era verdaderamente terrorífica.

Ya era de noche, empezaba a hacer frío y tenía mucho miedo. Por alguna extraña razón, pensé que caminar sin dirección alguna sería una buena idea, y así lo hice, naturalmente, quedé mucho más perdida de lo que ya estaba. A lo lejos pude observar un pequeño lago, así que decidí acercarme para tomar un poco de agua y despejarme para pensar con más claridad y buscar una forma de salir de ahí. Una vez ahí, me senté a la orilla del lago, y me incliné hacia adelante para agarrar un poco de agua con mis manos, en ese momento vi como una mano salía del fondo del lago, la mano era escalofriante, me atrevería a decir, que era una mano perteneciente a un esqueleto, uno con vida, sonaba muy loco, pero a ese punto, ya nada me sorprendería más. Automáticamente salí corriendo, nuevamente sin dirección alguna, corrí por mucho tiempo, honestamente no sé por cuanto tiempo estuve corriendo.

Para este punto, el sol comenzaba a salir, y debía de encontrar la forma de salir de ahí, así que me puse a pensar, si había llegado por medio del libro, de ese mismo modo debería de poder salir. El problema era que no sabía en donde se encontraba ese libro, ese libro que me arruinó la vida, ese libro que tanto odié, odio y odiaré hasta mis últimos días.

Así que decidí que quería encontrar ese libro, necesitaba encontrarlo, debía de encontrarlo si quería salir de ese espantoso lugar. En ese momento, sentí una presencia detrás de mí, una que no me agradaba en lo absoluto, podía escuchar sus pasos los cuales estaban cada vez más cerca de mí. No quise voltear, así que sólo corrí, pues no había ni un solo lugar en el cual, a lo mejor, podía esconderme.

Era el medio día aproximadamente, y me estaba muriendo de hambre, pues llevaba horas sin comer nada en lo absoluto, ilógica mente
, no tenía nada de sueño, por el miedo que sentía en ese momento, supongo. Después de caminar por mucho tiempo, pude encontrar un manzano, sus frutos se veían  deliciosos, así que decidí agarrar una manzana, después de varios intentos fallidos, logré alcanzar una de ellas, cuando estaba a punto de darle una mordida, la manzana comenzó a desvanecerse, y en su lugar, empezaron a salir arañas de todas partes, arañas que se me subían por donde quiera que podían. Las espanté como pude y me alejé de ahí.

Se hacía de noche otra vez, se sentía como si el tiempo no pasaba en ese lugar, decidí que lo mejor que podía hacer era no dormir, y estar alerta, pues cualquier cosa podía pasarme si me quedaba dormida.

Sentí la silueta de nuevo, esta vez volteé a verla, era espantosa, ni siquiera hallo las palabras para poder describirla, me quedé paralizada, y se acercó a mí, puso su mano en mi cabeza, y sentí como si estuviera desapareciendo, como si fuera consumida poco a poco por esa horrible criatura. Honestamente, no recuerdo mucho de ese momento, después de eso, supongo que me desmayé, pues no recuerdo lo que pasó a continuación.

Lo siguiente que recuerdo es estar de vuelta en la cabaña, en la cual debí de quedarme desde un principio, sólo que esta vez se sentía diferente, como si ahí estuviera la salida, el medio para regresar a casa. Y así era, pues justo enfrente de mí apareció lo que más deseaba, el libro, el libro había aparecido enfrente de mí, como por arte de magia, o brujería, no lo sé, después de lo sucedido no sé qué creer y que no.

Desesperadamente, abrí el libro, esperando que mi teoría fuera cierta, esperando estar de vuelta en la biblioteca. Y así fue, parecía que el tiempo se detuvo mientras yo no estuve ahí, parece que nadie se dio cuenta de lo que me sucedió, creo que es mejor de este modo. El libro desapareció, como si nada hubiera pasado, como si no me hubiera arruinado la vida.

Desde ese día he tratado de que todo vuelva a la normalidad, pero la verdad, es que ya nada será igual nunca, no sé qué era ese lugar, o esas criaturas, pero si de algo puedo estar segura, es que la bibliotecaria estaba totalmente involucrada, por esa razón, me alejé de ese lugar por completo, me mudé lo más lejos que pude, ignorando por completo esa voz que estaba constantemente en mi cabeza, esa voz que me decía que debía de regresar a ese lugar.



 

Comentarios

  1. Me gustó mucho el relato, me pareció bastante entretenido,
    aunque a mi parecer se podría mejorar el aspecto de poner más sinónimos, ya que habían bastantes palabras que estaban repetidas.

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  2. Te comento David Fuentes
    El relato es bastante bueno, aunque no lo pondría como relato, si no como cuento.
    Puedes cambiar algunas palabras ya que son muy repetitivas
    El final me pareció un poco apresurado, pero del resto todo muy bien

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